Suzuki SV650S

Hola a todos/as

Ésta es la historia de mi tercera moto. La primera cuatro tiempos. Una moto “gorda” de verdad.

Nos encontramos en el año 2001. Tras una decepción tremenda con la Aprilia RS 125, que solo me duró algo más de 3 meses, y tras un fuerte golpe emocional que ya explicaré en otro momento, me encuentro inmerso en Julio o Agosto, con la Aprilia ya vendida y sin moto.

RAMOTO.

Ramón de RAMOTO tiene la moto de un cliente en exposición. Me explica que la moto está muy bien. Ramón, antes de montar su taller, trabajó muchos años de mecánico en la Suzuki de Terrassa, y me explica que la moto salió del concesionario, que tuvo un único propietario y siempre la llevaba allí.

Siempre he sido bastante reticente con los vehículos de segunda mano, ya que siempre había oído historias de motos que tenían buena pinta por fuera, pero por dentro estaban hechas polvo… Pero confiaba en Ramón. La moto era una Suzuki SV650S, roja, con 24 mil kilómetros y del año 1999. El dueño la vendía porque se compraba una R6. Me parecía todo muy lógico y fiable. La moto venía con el escape de serie, pero Ramón me vio la cara de “quemadillo” y me dijo que me la entregaría con un High-Tess de carbono. Todo muy bonito.

“Habemus” Moto

La decisión estaba tomada. Cuando fui a dar de baja el seguro de la Aprilia para contratar el de la Suzuki, me di cuenta que no había dado tiempo a que me cobrasen la póliza de la RS, así que la anulé antes del cobro y me lo ahorré. Asegurar la Suzuki ya era otro tema. Un “niño” de 18 años con una moto de 650 c.c. no le hacía gracia a ninguna compañía. Acabé pagando unas 100.000 pesetas, que era casi lo que ganaba en un mes!!!

Vaya cambio!! De una dos tiempos de carretera con una relación de marchas larguísima, que había que subirla de vueltas hasta el infinito para que empujara un poco, a un bicilíndrico en V de 650 c.c. con un par motor brutal!! Mi hermano, que entonces tenía un XT600 de las primeras, estaba alucinando con la SV. Creo que estaba más emocionado él que yo. A mi me gustaba, pero no del todo. Eso de no ser una “R” no me acababa de convencer. Cosas de la edad supongo…

Lo que tengo claro es que ésta ha sido la moto con la que aprendí de verdad. Noté un cambio en seguridad y confianza encima de la moto que ha marcado un antes y un después en mi manera de conducir en carretera y pilotar en circuito. Hay que matizar que con las 2 primeras hice pocos kilómetros, en cambio la SV la compré con 24.000 y la vendí al cabo de cuatro años con 89.000. Toda una profesora!!

Vuelta al cole

Llegó Septiembre. Hora de cumplir mi palabra y retomar los estudios. Otra vez 2º de Bachillerato. Caras nuevas. Casi todos mis compañeros eran 2 años menores que yo, excepto algunos repetidores a los que solo sacaba un año (Víctor, Juan, Carlos…). De todos modos me sentía un poco el “abuelo” de la clase… Pero no pasa nada. Yo tenía una SV650S aparcada en la puerta del instituto, y para mí, eso ya valía la pena de todo el año anterior metido en el almacén.

Mundo motero

Con la Suzuki conocí a gente del mundo de las motos de mi cuidad y empecé a salir de vez en cuando con ellos, aunque nunca he formado parte de ninguna peña motera o motoclub. Normalmente he salido solo o con mi hermano, que se vendió la vieja XT y se compró una Yamaha Fazer 600 nueva en 2002. Luego, los padres de los compañeros de clase de mis sobrinos se empezaron a comprar motos y salían juntos. Yo me apuntaba a veces, pero no muy a menudo… Era un poco solitario… o antisocial…

Nunca me ha gustado la faceta del mundo de las motos en la que todos explican lo rápidos que van, o las locuras que han hecho, o las veces que se han dado a la fuga de la policía, o lo caro y chulo que es el mono que se han comprado pero nunca meterán en circuito (por si se caen y se rompe…). Quizá por eso prefería desmarcarme de grupos en los que casi siempre hay gente de ese tipo, e ir más a mi aire. Aunque tuviera que salir solo muchas veces, no me importaba. Solo quería pasar un buen rato con mi SV y disfrutar de ella, de la carretera, de la montaña…

Con ella pasé varias “fases” de mi mundo con las motos. Primera vez en circuito, primeros viajes, primeros wheelies… y muchísimas anécdotas e historias que no puedo contar o esto se hará interminable.

Fue mi fiel compañera hasta que en 2005 decidí venderla y comprar otra moto. Totalmente distinta. De qué moto hablo??

Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Si te gusta lo que lees, deja un comentario 🙂

  2. La siguiente será una Yamaha??

    1. uhmmmm….. No !!

  3. Volem la historia de la següent moto!!

    1. ya voooooy !!!

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