Yamaha YZF R1

Hola a todos/as.

Hay momentos en la vida, de esos que llevas soñando durante muchos años. Que has pensado en ellos tantas veces, que parece que no van a llegar nunca… pero llegan.

La historia de la R1 es la historia de uno de esos momentos.

¿Donde estamos?

Trasladémonos al año 1998. Tengo 16 años. Yamaha saca al mercado un monstruo sobre 2 ruedas que cambiará para siempre las Superbikes. Nada en ese momento se podía medir a tal revolución mecánica y estética. Nace la primera R1.

Adolescencia

En mi cabecita de tonto adolescente solo hay chicas, baloncesto y motos. Muchas motos. Entonces no compraba revistas tipo Solo Moto o Motociclismo para enterarme de las novedades del mercado etc… Pero con un par de amigos, tontos adolescentes también, juntamos unos dinerillos y nos compramos un ejemplar de otro tipo de revista… digamos del sector ese donde hay un señor mayor en una gran mansión, rodeado de mujeres jovenes, guapas y con poca ropa.

En esa revista, curiosamente, a parte del contenido principal al que estaba destinada la publicación y por el que compramos la revista, también había algunos artículos de actualidad, motor etc. Y allí fué, cuando me tocó la tanda de la revista, donde vi por primera vez, entre pechos y mujeres semi-desnudas, la que sería mi obsesión durante los próximos 11 años de mi vida. Un artículo donde Yamaha presentaba al mundo su proyecto más ambicioso. La R1.

El artículo venía con una foto de la máquina. Sin dudarlo ni un segundo, una vez leído el texto, recorté la foto y la enganché en el armario de mi habitación (y todavía sigue allí). Quizá si algún día mi madre decide quitar las fotos y pósters de mi vieja habitación se lleve una sorpresa detrás de la R1…

A partir de ese momento del año 1998, mi vida fue dado vueltas. Estudiando, trabajando, comprando y vendiendo motos, algunas novias, baloncesto, montañismo etc. Siempre con la Yamaha metida entre las orejas.

10 años y pico

Hasta que un buen día de octubre de 2009, teniendo la Honda CBF 250 para ir de un lado a otro, me puedo permitir comprar otra moto. Tenía unos 10 mil Euros de presupuesto. Yamaha tenía a la venta el modelo de R1 2009 (el primero con el cigüeñal Crossplane) a un precio que no me podía permitir. Pero hojeando una de estas maravillosas revistas de motos, descubrí que Yamaha todavía tenía R1 modelo 2008 en stock y los vendía a 12 mil Euros. Me separaban 2.000 Euros del MOMENTO. El momento de tener una R1 nueva!! No lo pensé demasiado y pedí los 2mil prestados.

Fui al concesionario más cercano del que tenía conocimiento. Yamaha TCR Sabadell. Pedí la moto y en una semana la tenía a punto para llevármela. Evidentemente, el día que la recogí llovía… la ley de Murphy.

Cuando la saqué de la tienda aluciné mucho. Tantas horas soñando con los ojos abiertos. Malos ratos en “curros” basura que se olvidaban pensando: “va, que algún día habrá R1”. Y allí la tenía. Un cacharro de 180cv bajo mi culo. A pesar de todo lo maravilloso del momento, nunca se repetiría la emoción de la primera moto, la Derbi Senda.

La vida con la R1 era muy divertida. Las rectas de los circuitos se hacían pequeñas (comparado con la SV). Era preciosa. Siempre vigilaba donde la aparcaba para poder verla mientras estaba en el restaurante, tienda o lo que fuera a hacer. La mimé a más no poder.

Rodé con ella en Montmeló, Alcañiz, Cheste, Castellolí, Alcarras y Calafat. Pero en calle no me lo pasaba tan bien. La moto tenía un desarrollo larguísimo. Y aunque le monté un piñón de ataque con un diente menos, seguía siendo “incómoda” de llevar en carreteras muy reviradas, que son las que realmente me gustan.

Fin

En 2014, en un bonito fin de semana de tandas en Calafat con mis amigos Víctor y Juan, enrosqué gas en la recta y a mitad de ésta una válvula se rompió y se quedó clavada en horizontal en su asiento. Cada vez que el pistón subía la golpeaba. Sonaba realmente a roto. Pero roto de verdad. 1500 Euros de reparación.

La moto se fue a Asturias, donde un simpático chico me la compró casi regalada. Con el rollo de que era reparada, me regateó hasta la médula. Pocos meses mas tarde, a mediados de 2015 me enteré que el chico al que le vendí la moto fue arrollado por un coche que se saltó la línea continua. El chico se lastimó la pierna y estuvo más de un año de baja. La R1 siniestro.

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  1. Los sueños están para cumplirlos cueste lo que cueste y este además para darle mucho gassss

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